Cursos teóricos impartidos por Javier Abarca

Javier Abarca ha diseñado una serie de veintidós clases teóricas que cubren teoría, historia y crítica sobre graffiti, arte urbano y temas relacionados. Las clases son fruto de diez años de experiencia impartiendo una asignatura sobre graffiti y arte urbano en la universidad. A partir de esta lista de clases se pueden componer cursos a medida de la institución interesada.

Profesor:

Abarca es uno de los especialistas en graffiti y arte urbano más respetados del panorama internacional. Figura principal de la primera generación del graffiti español, hoy es presencia habitual en congresos y festivales europeos impartiendo conferencias, cursos y talleres. Es fundador y director de Unlock Book Fair y Tag Conference. Más información aquí.

Público:

Compartir este conocimiento durante trece años con cientos de alumnos de todo perfil y edad ha permitido al profesor dar forma a unas clases que llegan al fondo de las cuestiones clave y al tiempo son amenas, dinámicas, y accesibles para personas sin conocimientos previos.

 

CLASES:

1. El graffiti en la historia

Los antecedentes históricos del graffiti son sorprendentemente abundantes, y muestran cómo la escritura informal en las paredes ha formado parte de la normalidad cotidiana de todos los estratos sociales, en la mayoría de épocas y lugares: desde la época clásica hasta el siglo XX, pasando por la edad media o el romanticismo.

2. El graffiti del metro de Nueva York

La forma de graffiti más importante es sin duda la que nació en Nueva York en los setenta y que, a partir de los ochenta, ha ido conquistando el mundo. Esta clase estudia la génesis y la historia del fenómeno en su escenario original del metro neoyorquino. Desde las primeras firmas a finales de los sesenta, pasando por los espectaculares letreros del tamaño de un vagón de los setenta y ochenta, hasta la desaparición del fenómeno en 1989.

3. La diáspora del graffiti

Expulsado del metro, el graffiti buscó nuevos escenarios, y evolucionó para adaptarse a muy diferentes superficies. El fenómeno se exportó al mundo entero. Durante los noventa, la escena europea se convirtió en el laboratorio que generó nuevos códigos en el juego: la fotografía como vehículo de las obras, el viaje internacional como objetivo básico, o la aparición de la pintura especializada. Los cambios más recientes tienen que ver con la adopción de nuevas herramientas, cada vez más radicales.

4. El graffiti, de experiencia a espectáculo

La práctica del graffiti consiste principalmente en la exploración y reinvención del entorno. Con la aparición de los medios de comunicación especializados (revistas, vídeos, internet) y del mercado especializado (aerosoles, etc), gran parte de esa experiencia se ha convertido en un simple acto de consumo de imágenes y productos. El vídeo se ha consolidado como una de las principales herramientas del graffiti. Esta clase estudia estos aspectos, y muestra algunos de los vídeos que han marcado esta evolución.

5. Los estilos europeos

El juego del graffiti fue redefinido en Europa durante los noventa, particularmente en cuanto a estilos gráficos. Esta clase estudia dos tendencias gráficas, ambas típicamente europeas, pero diametralmente opuestas entre sí. Por un lado el “estilo 3D”, uno de los puntos más álgidos en la evolución hacia lo técnico y lo efectista. Por otro lado el llamado “anti-style”, una forma de graffiti irónico y deliberadamente feo que reinterpreta la inocencia y la espontaneidad de los niños que crearon el graffiti en los setenta. El estudio de estas dos corrientes sirve para analizar el graffiti como vehículo de expresión gráfica de emociones y actitudes.

6. El graffiti cholo y el boxcar art

En su expansión internacional, la cultura neoyorquina ha hecho desaparecer casi por completo el resto de culturas del graffiti. Sin embargo, han existido y existen otras tradiciones, de una riqueza incalculable. Esta clase estudia dos de ellas. La primera, el graffiti de bandas callejeras de Los Ángeles, o graffiti cholo. La segunda, el boxcar art: la desconocida cultura de graffiti sobre trenes de mercancías –pequeños anagramas dibujados con cera– creada por los hobos, vagabundos polizones, que ha sido practicada con intensidad en Norteamérica desde finales del siglo XIX.

7. El graffiti punk, la pixação y el graffiti flechero

La escritura informal en las paredes formó parte del fenómeno punk desde su inicio. El punk y el heavy metal conformaron el caldo de cultivo que dio origen a varias culturas del graffiti en distintas partes del mundo en los años setenta y ochenta. Esta clase estudia las dos más importantes. Por un lado, la extraordinaria pixação de las megalópolis brasileñas. Por otro, el valioso y desconocido graffiti flechero, el fenómeno autóctono madrileño que el visionario artista Muelle encabezó durante los ochenta.

8. Graffiti y psicogeografía I

Para el escritor de graffiti, la componente gráfica es solo una parte de su actividad. Tanto o más peso tiene la componente de exploración y reinterpretación del entorno. El graffiti es en realidad más cercano al skate, el parkour o el urban exploration que a la pintura. Esta clase hace uso de la teoría situacionista para arrojar luz sobre este asunto.

9. Graffiti y psicogeografía II

Esta clase estudia las obras de los artistas suecos Adam y Akay, y del dúo alemán Wermke Leinkauf, todos ellos educados en el graffiti. Trabajos muy significativos, pero relativamente desconocidos, que ilustran a la perfección los conceptos abordados en la anterior clase.

10 La ciudad como campo de juego

En la clase número ocho las herramientas situacionistas sirvieron para entender que el graffiti, más que pintura, es un juego de exploración y una forma de burlar la alienación urbana. En las ultimas décadas han surgido múltiples culturas con metodologías y ambiciones similares. Observarlas ayuda a entender el graffiti. Van desde lo táctico (letterboxing, geocaching, urban scavenger hunts, alternate reality games) a lo físico (parkour, buildering, trainsurfing, skate, BMX street o BASE jumping), pasando por la exploración (urbex, trainhopping, excursiones prositu como las de Stalker o Conflux) o lo social (flashmobs, urban playground movement).

11. Arte urbano, de los sesenta a los ochenta

En la década de 1960 tácticas como la performance o el land art permitieron a los artistas romper con las formas convencionales de arte. De este impulso surgieron también numerosos experimentos que hoy llamaríamos arte urbano. Recursos y técnicas que aparentan ser hallazgos cruciales de la presente generación fueron en realidad investigados a fondo durante los sesenta y setenta por artistas aislados. La primera oleada de arte urbano surgió en los ochenta, a partir de la confluencia del arte contemporáneo con la publicidad exterior, el graffiti y el punk.

12. Arte urbano en los noventa

La popularidad del arte urbano acabó súbitamente con el fin de los ochenta. Los noventa fueron años de inactividad, con la excepción de unos pocos artistas aislados. Los más significativos fueron los norteamericanos Revs y Shepard Fairey, que desarrollaron en esos años un intensísimo y visionario trabajo que conformó buena parte del andamiaje de la práctica del arte urbano en la siguiente década.

13. La gran oleada del arte urbano: 2000-2010

Durante los primeros años del siglo XXI la generalización de las conexiones de banda ancha facilitó el resurgimiento del arte urbano, ahora como una enorme escena global estrechamente interconectada. Esta clase estudia la evolución de la escena y observa algunos de sus artistas más significativos. A través de sus obras analiza los mecanismos que caracterizan la práctica del arte urbano y las dimensiones de la experiencia de quien lo observa.

14. Trabajos contextuales

Casi todo el arte urbano es eminentemente gráfico, y toma la forma de intervenciones encadenadas con las que el artista propaga su identidad visual. Más allá de esto, existe una minoría de artistas que prescinden de la identidad y la serialidad, y se limitan a producir obras site-specific (concebidas para contextos concretos), independientes entre sí y anónimas. El énfasis en la idea y el análisis sitúa estas prácticas cerca del arte contemporáneo.

15. Art brut en el espacio público

Se llama art brut o arte outsider a obras producidas por personas ajenas a las convenciones del arte, a menudo residentes en psiquiátricos. Suelen ser trabajos extraños y visionarios, modos reveladores de concebir el arte. Esta clase estudia varios artistas de este perfil que han producido o producen sus obras en el espacio público. Por ejemplo Tsang Tsou Choi, Alain Rault o Arthur Stace. Siempre personajes ajenos tanto al mundo del arte como al del arte urbano, y capaces de plantear mundos radicalmente propios en la interacción con el espacio público.

16. Muros grises: el espacio despolitizado

A menudo, la prohibición del graffiti se hace efectiva cubriéndolo con una nueva capa de pintura, culturalmente distinta a la primera, pero equivalente en términos prácticos. Esta arbitrariedad es aún más evidente cuando la pared no se repinta entera, sino que se parchea con tonos sucesivos de gris, en composiciones tan prominentes que han dado lugar a una cultura que las aprecia de forma estética. Este ambiguo terreno es aprovechado por artistas y activistas, con tácticas que van desde la aplicación estratégica de pintura gris a la limpieza selectiva del hollín de las paredes.

17. Artivismo

Artivismo, activismo creativo o culture jamming son algunos de los términos con que se intenta identificar un conjunto de muy diversas formas de activismo, aparecidas desde los setenta, cuyo nexo común es la actitud creativa y el uso de la sátira. El objetivo de estas tácticas es a menudo la reclamación del espacio público y la denuncia de su progresiva privatización. Esta clase ofrece un análisis crítico del campo y estudia algunas corrientes y colectivos representativos, prestando especial atención a la contrapublicidad.

18. Arte urbano, publicidad y política

Activismo contrapublicitario y publicidad de guerrilla son dos polos opuestos entre los que el arte urbano ocupa una posición ambigua e incómoda. Esta clase estudia estos tres elementos y su relación. Estudia también algunos casos de arte urbano con contenido político, mucho más minoritarios y superficiales de lo que se suele suponer. Y examina el caso del pionero Shepard Fairey, cuya obra explota con descaro las causas que el artista dice defender.

19. Asimilación social del graffiti y del arte urbano

Absorbidos progresivamente por la sociedad, graffiti y arte urbano pasan de ser elementos disonantes a ser engranajes del sistema. Esta asimilación sucede por distintos frentes: la publicidad hace uso de las estéticas y las tácticas de estas corrientes, las obras de calle se convierten en atracciones turísticas o son vendidas a coleccionistas, y los propios artistas se convierten en trabajadores para galerías, empresas y ayuntamientos. Esta clase estudia estos temas, y presta especial atención a las implicaciones sociales del circuito de festivales de murales que ha surgido del arte urbano.

20. Graffiti, arte urbano, murales y gentrificación

El graffiti, el arte urbano y los murales tienen diferentes efectos en la gentrificación y flujos poblacionales similares. Si la presencia del arte ha servido siempre para limpiar la imagen de los barrios y hacerlos así atractivos para la clase media, la presencia del arte urbano va más allá, porque evoca al graffiti y la autenticidad urbana con el que este se suele asociar. Gobiernos y empresas interesados en la gentrificación de un barrio inducen a menudo estos cambios organizando festivales de murales vinculados con el arte urbano. Esta clase analiza los contradictorios y a menudo difíciles papeles que estas formas de arte juegan en este escenario sociocultural.

21. De la calle al mercado

La producción artística en la calle y en la sala de arte implican procesos, habilidades y sensibilidades muy distintas. Muchos artistas de calle han dado el paso al mercado del arte, siguiendo diferentes tácticas. Esta clase estudia los modelos de transición y sus niveles de éxito, tanto en lo comercial como en lo artístico. Estudia también los mercados distintos al del arte en los que se mueven los artistas del graffiti y del arte urbano.

22. Del arte urbano a los murales, ¿qué hemos perdido?

Los grandes murales institucionales que se han hecho habituales en los últimos cinco años suelen ser llamados arte urbano. Este uso del término crea confusión, dado que existen diferencias claras y fundamentales entre estos murales y las obras a las que llamábamos arte urbano en la década pasada, más pequeñas y producidas sin permiso. Esta clase identifica las diferencias entre estas dos prácticas y es al tiempo una descripción detallada de las cualidades que hacen único al arte urbano independiente.