Ahondando en el graffiti

Serie de cinco clases teóricas

Esta serie de clases teóricas aborda aspectos y visiones menos conocidos del graffiti: estudia las escasas pero fascinantes tradiciones del graffiti ajenas a la neoyorquina, y usa la perspectiva situacionista para analizar el graffiti como juego de exploración del entorno.

6. El graffiti cholo y el boxcar art

En su expansión internacional, la cultura neoyorquina ha hecho desaparecer casi por completo el resto de culturas del graffiti. Sin embargo, han existido y existen otras tradiciones, de una riqueza incalculable. Esta clase estudia dos de ellas. La primera, el graffiti de bandas callejeras de Los Ángeles, o graffiti cholo. La segunda, el boxcar art: la desconocida cultura de graffiti sobre trenes de mercancías –pequeños anagramas dibujados con cera– creada por los hobos, vagabundos polizones, que ha sido practicada con intensidad en Norteamérica desde finales del siglo XIX.

7. El graffiti punk, la pixação y el graffiti flechero

La escritura informal en las paredes formó parte del fenómeno punk desde su inicio. El punk y el heavy metal conformaron el caldo de cultivo que dio origen a varias culturas del graffiti en distintas partes del mundo en los años setenta y ochenta. Esta clase estudia las dos más importantes. Por un lado, la extraordinaria pixação de las megalópolis brasileñas. Por otro, el valioso y desconocido graffiti flechero, el fenómeno autóctono madrileño que el visionario artista Muelle encabezó durante los ochenta.

8. Graffiti y psicogeografía I

Para el escritor de graffiti, la componente gráfica es solo una parte de su actividad. Tanto o más peso tiene la componente de exploración y reinterpretación del entorno. El graffiti es en realidad más cercano al skate, el parkour o el urban exploration que a la pintura. Esta clase hace uso de la teoría situacionista para arrojar luz sobre este asunto.

9. Graffiti y psicogeografía II

Esta clase estudia las obras de los artistas suecos Adam y Akay, y del dúo alemán Wermke Leinkauf, todos ellos educados en el graffiti. Trabajos muy significativos, pero relativamente desconocidos, que ilustran a la perfección los conceptos abordados en la anterior clase.

10 La ciudad como campo de juego

En la clase número ocho las herramientas situacionistas sirvieron para entender que el graffiti, más que pintura, es un juego de exploración y una forma de burlar la alienación urbana. En las ultimas décadas han surgido múltiples culturas con metodologías y ambiciones similares. Observarlas ayuda a entender el graffiti. Van desde lo táctico (letterboxing, geocaching, urban scavenger hunts, alternate reality games) a lo físico (parkour, buildering, trainsurfing, skate, BMX street o BASE jumping), pasando por la exploración (urbex, trainhopping, excursiones prositu como las de Stalker o Conflux) o lo social (flashmobs, urban playground movement).